:::BOY´S LOVE 2:::

En Boys Love 2, se cuenta la historia de Aoi, un tímido e introvertido profesor que enseña en un prestigioso internado católico, y quién tras terminar con su novia contrata los servicios sexuales de un joven; cuál no será su sorpresa al recibir en su clase al mismo chico varios días después; un interesante melodrama Yaoi sobre el temor a ser descubierto, el amor, la amistad y el poder, adornado con periódicas frases celebres que irán apareciendo en medio de la trama (recurso que también se vé en la primera versión de este film); Sora, el estudiante que vende su cuerpo, será objeto de la admiración de compañeros y profesores, como también de la rivalidad de quien hasta el momento ostentaba el puesto del más deseado en la institución.
Un relato el mejor estilo Yaoi, aunque la belleza de Sora, parece no ser muy universal (ya que yo los prefiero más o sitos y menos asiáticos), algunos críticos consideran esta película más en el género shōnen-ai ya que el Yaoi es más usado para tramas de contenido homosexual entre adultos, mientras el shōnen-ai hace referencia a la relaciones sexo-afectivas entre adultos y jóvenes adolecentes, tema central de esta película; en laprimera versión de Boys Love, se narra sobre el amor de un periodista y un joven estudiante que además es un super modelo (otro fijación recurrente en este tipo de relatos).

En todo caso es curioso ver una clara tendencia en la cultura del Japón moderno, a remembrar antiguas practicas que, al parecer, fueron comunes en el Japón de la era Edo e incluso anteriores, en la que los jóvenes guerreros se “encomendaban” a un samurái experimentado con quien llegaban a convivir durante varios años siguiendo el shudō o “camino del joven” hasta convertirse en verdaderos samurái (algo similar a lo que vimos en Gohatto o tabú, del director Nagisa Oshima, y que comentáremos próximamente) ; incluso algunos monjes budistas consideraban que las
Hombre y joven disfrutando de una conversación.
Del Libro de Almohada (Uta Makura), de Utamaro, 1788.
relaciones homosexuales no se contaban como violatorias a su celibato, el término nanshoku (男色) “colores de varón”, parece referirse a las prácticas amorosas que hoy consideramos homosexuales, y que se encuentran ampliamente extendidas en la antigua literatura japonesa, al igual que la adminarción por la belleza de la juventud masculina por parte de sus congéneres de mayor edad; para la muestra un botón, en el Genji Monogatari (源氏物語), importante e influyente obra del siglo XI, Genji es rechazado por una dama y éste prefiere entonces acostarse con el hermano de ésta a quien, luego de una noche de pasión, encuentra más atractivo que su fría hermana.

Contrario a lo que ocurre en occidente en el Japón el sexo no parece entenderse en términos morales, sino en términos del placer y el goce del cuerpo, por lo que, Japón nos dará cine diverso para rato, esperemos que la creciente intervención del catolicismo y el cristianismo no opaquen una cultura que desde épocas remotas se encuentra abierta al amor sin importar en mayor medida el género o sexo de la amada o el amado.









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